Supuestamente mi novio, que salía a las tres del colegio, iba a venir a verme un rato porque después tenía natación y particular. Las tres; pienso: sale del colegio, ponele diez minutos hasta la casa, prepara las cosas de particular, las cosas de natación, hasta ahí veinticinco minutos más, y hasta mi casa que nose, serán diez minutos más. Calcula más o menos tres y cuarenta y cinco, con mucha precisión, tenía que estar en casa; pero no sabía y que agregarle unos cuantos minutos más porque es un fiaquento y nada que se yo. Más o menos a las cuatro estaría, pensaba yo. Las cuatro, no venía y bueno, yo pensaba. Cuatro y veintiocho minutos suena el teléfono, -Es él- pensé. Me fui a atender el teléfono y fue más o menos así:
Yo: -No venís no?
Él: - No, no voy a poder.
Yo: -Me imaginé, y bueno ya fue.
Él: -Si, pasa que tengo que ir a particular, y después tengo natación de ocho a diez.
Yo: -¿Y a que hora saliste del colegio?
Él: -A las tres y veinte.
Yo: -Ah .
Él: -Bueno gorda, me tengo que ir. Nos vemos mañana
Yo: -Si, ojala nos veamos mañana.
Él: -Te amo mucho, un beso.
Bueno, llame a una amiga, onda nos juntamos. Ella sí se iba a ver con el novio. Y bueno, después de eso me cambio el humor completamente. Me había re rayado. Y para no cruzarme con nadie me fui a acostar. Me dormí y cuando me levante me fui a pasear un rato con mi papá porque mis hermanos no estaban, así que mi humor volvió al principio.
La bipolaridad que me acompañara por el resto de mi vida.
No hay comentarios:
Publicar un comentario